Cartagena reúne casi tres milenios de historia en un mismo casco urbano: calles romanas, arquitectura modernista y un puerto militar que sigue en activo. Detrás de esas fachadas, muchos pisos del Ensanche y de barrios como Santa Lucía o Los Dolores conservan el baño original de cuando se construyeron, con su bañera y su azulejo de otra época.
Reformamos baños en toda Cartagena, desde el centro histórico hasta las pedanías del Campo de Cartagena. En los edificios más antiguos, donde el baño suele ser estrecho, recomendamos un plato de ducha extraplano y una mampara abatible que aprovechan cada centímetro sin tocar el resto de la instalación; en las viviendas más nuevas, la ducha a ras de suelo es la opción que más piden nuestros clientes. Trabajamos con presupuesto cerrado, instaladores certificados y garantía de dos años, y solemos completar la obra en uno o dos días.
Muchos clientes en Cartagena nos llaman después de comprar un piso de reventa en el centro, con el baño tal y como lo dejó el anterior propietario hace veinte o treinta años. La primera decisión suele ser si merece la pena arreglar solo la ducha o esperar a una reforma integral: en la mayoría de los casos, con la fontanería en buen estado, cambiar la bañera por una ducha resuelve el problema sin necesidad de tocar nada más.
¿Se puede reformar la ducha sin tocar el resto del baño?
Sí, en la mayoría de los pisos del centro de Cartagena la fontanería está en el mismo sitio y solo hay que sustituir la bañera por el plato y la mampara, sin levantar el resto del alicatado.
¿Trabajáis también en edificios con comunidad de vecinos?
Sí, es habitual en el Ensanche y en Barrio Peral. Coordinamos la obra con la comunidad y avisamos con antelación si hay que cortar el agua en algún momento puntual.